El conflicto por el paralelismo de dirigencia en los Yungas derivó ayer domingo en disturbios en la localidad de Chulumani, donde se registró destrozos y represión tras convocatorias a reuniones de sectores rivales.
Para esta jornada hubo dos convocatorias: una de la federación de Chulumani a la cabeza de César Apaza, y otra al frente de Erlan Lovera, que se realizaría en el colegio Crispín Andrade y tenía como invitados a representantes del MAS y el Gobierno.
Los afiliados a la federación estaban susceptibles de que en la reunión con participación masista se vaya a conformar una organización paralela afín al Gobierno, tal como ocurrió en otras localidades yungueñas.
Entonces, las bases presionaron para que en grupo los federados vayan a pedir explicaciones a la reunión de Lovera, para saber si se conformaría una paralela.
