El privado Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) informó ayer, martes, que desde 2017 a febrero de esta gestión se redujeron las importaciones de cemento en volumen y valor.
"En 2017 Bolivia importó 268.404 toneladas de cemento por un valor de 28.6 millones de dólares, mientras que en 2018 se redujo a 189.013 toneladas por un valor de 20,1 millones de dólares", subraya documento del IBCE.
Según esa fuente, se importó cemento de varios países, entre ellos Perú Brasil, México, Argentina, Alemania y España, entre otros.
Por otra parte, el IBCE informó que entre enero y febrero de este año se importó 17.423 toneladas de cemento por un valor de 1.9 millones de dólares.
De acuerdo con datos del Servicio de Desarrollo de las Empresas Públicas Productivas (Sedem), el país contará con dos fábricas de cemento, una emplazada en la comunidad Jeruyo de la Central Cañohuma del municipio de Caracollo, en Oruro y otra en la comunidad Chiutara, en Potosí, cada una con una capacidad de producción de 1.3 millones de toneladas al año.
