Gabriela Zapata, la ex pareja del presidente Evo Morales, logró que la Sala Penal del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ)en Sucre, a cargo del magistrado cruceño Olvis Égüez admita un recurso de casación.
Se trata de la última instancia de apelación que tiene la justicia boliviana y que se sabe que rechaza, al menos, ocho de cada diez casos que recibe.
Así, busca reducir su condena de 10 años de cárcel que cumple en el penal de Miraflores, de La Paz, por el caso que se abrió tras el escándalo por tráfico de influencias, debido a que el Gobierno adjudicó millonarios contratos a la empresa China CAMC , de la que fue gerente.
La admisión se puede confirmar en la página oficial de la Corte Suprema. A partir de la Ley 1970, la Sala Penal del Tribunal dicta dos decisiones cuando recibe un recurso de casación. La primera es el auto supremo de admisión o inadmisibilidad. En este caso, la novedad es que ya lo admitió. Y el segundo, decide el fondo del caso, si se confirma o revoca la sentencia.
El abogado Iván Lima, quien fue magistrado en esa Sala, reveló que “en los 18 años de trabajo del TSJ se tiene que más del 85 % de los recursos de casación (al menos ocho de cada diez) se declaran inadmisibles. Incluso si el caso es admitido, en muy pocos casos se aceptan los argumentos y se cambia las decisiones previas”.
El 23 de mayo de 2017 la exgerente de la empresa china CAMC fue condenada por el juzgado I de Sentencia de La Paz a 10 años de cárcel por legitimación de ganancias ilícitas, asociación delictuosa, falsedad ideológica, uso de instrumento falsificado, contribuciones y ventajas ilegítimas y uso de bienes y servicios públicos.
En la indagación, abierta en enero 2016 y que para el MAS llevó al mandatario a la derrota en el referéndum del 21F que dijo no a su repostulación, la Fiscalía determinó que Zapata sostuvo reuniones con empresarios e inversores privados en oficinas de la Unidad de Gestión Social del Ministerio de la Presidencia sin ser funcionaria.
