El ejecutivo de la Confederación Nacional de Choferes de Bolivia, Ismael Fernández, negó ayer que hubiera desviado el dinero de los peajes para invertir en su empresa de transporte internacional y consideró que la denuncia del diputado Rafael Quispe no tiene ningún sentido.
“Este (diputado) debe ser el padrastro de la patria porque va acusando a todos sin sentido, ya da realmente pena porque a todos acusa y después él está escapando para no ir a las audiencias. No entiendo por qué (este) sinvergüenza sale ante los medios y quiere hacer protagonismo mellando mi dignidad”, dijo Fernández.
El dirigente incluso anticipó que “en su momento” asumirá acciones legales en contra del diputado que lo acusó por este extremo.
