La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) instalará hoy miércoles su 171 Periodo de Sesiones en Sucre. Por reglamento, sus siete comisionados no pueden atender en audiencias públicas ni privadas asuntos relacionados con Bolivia, al ser el país anfitrión, pero ayer anunciaron que se reunirán con ciudadanos bolivianos que deseen exponer sus casos, tras lo cual no emitirán ningún criterio.
En Bolivia hay expectativa por varias denuncias planteadas ante este órgano del sistema interamericano de derechos humanos; entre los más importantes: el 21F, Hotel Las Américas, La Calancha y Chaparina.
De los siete miembros de la Comisión, ayer llegaron tres: Margarette May Macaulay (presidenta), Esmeralda Arosemena de Troitiño (vicepresidenta) y Antonia Urrejola Noguera, además del secretario ejecutivo de la CIDH, Paulo Abrão.
Fueron recibidos por el procurador general del Estado, Pablo Menacho; el gobernador de Chuquisaca, Esteban Urquizu, y el alcalde de Sucre, Iván Arciénega, entre otras autoridades.
Para hoy está previsto que arriben el resto de los comisionados: Luis Ernesto Vargas Silva, Francisco José Eguiguren Praeli, Joel Hernández García y Flávia Piovesan, y que de inmediato comiencen a trabajar en el Centro Internacional de Convenciones y Cultura (CICC), ubicado en la zona de La Florida, a 5 km del centro de Sucre.
La vicepresidenta, que fue la primera en llegar, recordó que la CIDH, en sus sesiones fuera de su sede de Washington D.C., se aboca a atender audiencias de otros países, las cuales fueron programadas, como está estipulado, con tres meses de anticipación.
“Los primeros días tenemos unas reuniones internas para ordenar nuestra agenda y establecer los temas de prioridad; tenemos un grupo de informes que implica la evaluación de casos”, adelantó Arosemena de Troitiño.
Entre hoy y el 12 de febrero, los miembros de la CIDH realizarán un trabajo interno que incluye audiencias privadas; mientras que del 13 al 15 de febrero están programadas 24 audiencias públicas (una fue cancelada), entre las que destacan la situación general de derechos humanos en Nicaragua y Venezuela.
Sin embargo, al margen de lo programado, los miembros de la CIDH indicaron que sostendrán una reunión con ciudadanos del país para escuchar sus preocupaciones respecto a la situación de los derechos humanos en Bolivia.
“Nosotros siempre tenemos un periodo de reuniones con la sociedad civil del país anfitrión, en este caso de la sociedad civil boliviana. Ahí el mecanismo es que la gente se inscribe para hablar, tienen un tiempo asignado para conversar y nosotros simplemente escuchamos”, mencionó la comisionada Antonia Urrejola Noguera.
Por su parte, la presidenta de la CIDH, Margarette May, se mostró predispuesta a escuchar a ciudadanos bolivianos que fueron víctimas de vulneración de derechos humanos.
