REFLEXIÓN
Costas mencionó que los resultados de las primarias tendrán que ser reflexionados por todas las organizaciones políticas y por el TSE.
El vicepresidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Antonio Costas, aseguró ayer jueves que no renunciará a su cargo pese a que el trabajo interno es "difícil" y está condicionado a la situación polarizada que vive el país.
"No voy a renunciar porque tengo un mandato, yo he jurado en 2015 hacer defender la Constitución y las leyes y mientras no concluya ese mandato y mientras Dios así lo disponga yo estaré en el Órgano Electoral", manifestó Costas.
El funcionario electoral hizo estas declaraciones luego de que la vocal Dunia Sandoval presentó el 30 de enero su "renuncia irrevocable" por desacuerdos éticos y hasta democráticos en el TSE, donde, según arguyó, ya era "imposible" ejercer sus funciones.
Costas indicó que la renuncia de Sandoval afecta al Órgano Electoral porque es una excelente profesional y compañera de trabajo.
Señaló que la decisión de su colega es parte de la "dinámica de la vida", pero que se ha trabajado bajo mucha presión y los resultados de las elecciones primarias son una muestra de que no se "manipulan los datos" y refleja la votación.
Consultado sobre las renuncias de Sandoval y de los vocales como Katia Uriona y José Luis Exeni en 2018, Costas evitó comentar las causas de sus decisiones por "respeto", empero, admitió que el trabajo interno es difícil.
"No vamos a ocultar que internamente es un trabajo difícil, pero también está condicionado y contextualizado por una situación muy polarizada en el país", afirmó.
Dijo que las renuncias en el TSE están relacionadas a "ajustes" y "discrepancias".
Consultado sobre su disidencia a algunas decisiones del TSE, afirmó que él expresa su disidencia cuando corresponde y lo seguirá haciendo.
