El secretario de Salud de la gobernación de Santa Cruz, Óscar Urenda, informó ayer que el personal médico implicado en la muerte por quemadura de un bebé recién nacido en un hospital de Warnes fue suspendido y se inició la auditoría médica para pasar la información a la Fiscalía.
Un bebé recién nacido falleció el jueves 17 por las graves quemaduras en su cuerpo, que fueron provocadas por una improvisada incubadora del hospital "Nuestra Señora del Rosario" Warnes.
Los familiares de la víctima calificaron el hecho de negligencia médica porque ante la falta de una incubadora, el nosocomio improvisó el equipo y trató de brindar calor al bebé con un calefactor que finalmente le ocasionó quemaduras de tercer grado en gran parte de su pequeño cuerpo.
