Las críticas que llovieron al nuevo comandante de las FF.AA., general Williams Kaliman, por declararse un "soldado del proceso de cambio" durante el acto de su posesión, molestó al presidente Evo Morales, quien recordó ser el capitán general de la institución castrense, y que por tanto, se le debe obediencia.
"Por Constitución Evo es Capitán General de las Fuerzas Armadas, si hay disciplina en las FF.AA. tiene que obedecer al capitán, eso no aceptan (los opositores)", afirmó.
Dijo que los opositores no quieren que las FF.AA. sean del pueblo sino sigan sometidas al imperio norteamericano".
Morales dijo que antes de su Gobierno, los comandantes de las FFAA y de la Policía debían tener el aval de la Embajada de EE.UU., que prácticamente designaba a esas autoridades para que cumplan su función bajo la doctrina norteamericana.
