Al dirigente cocalero Franklin Gutiérrez se le volvió a negar la tarde de ayer jueves la solicitud de cesación a la detención preventiva, pero se le concedió una especie de permiso humanitario de tres días para que pueda viajar a los Yungas y asistir al velorio y entierro de su hijo de dos años que murió el miércoles.
"Continúa la detención preventiva del señor Franklin Gutiérrez, pero se le ha otorgado permiso por tres días para que pueda ir al velorio", informó el juez octavo de instrucción en lo penal Orlando Rojas, al término de la audiencia.
Explicó que la defensa del dirigente cocalero no pudo desvirtuar los riesgos procesales. "El único riesgo que ha podido desvirtuar ha sido el tema de trabajo y, bueno, los demas riesgos de obstaculización y fuga continúan", mencionó.
Paola Barriga, abogada del dirigente cocalero, anunció que inmediatamente se harán los trámites para el viaje de su cliente en un vehículo de Régimen Penitenciario y con resguardo policial, de acuerdo con lo dispuesto en la audiencia desarrollada ayer.
El menor de dos años falleció debido a una enfermedad y según sus familiares, con señales de depresión por la ausencia de su padre, quien permanece detenido preventivamente en el penal de San Pedro de La Paz desde hace cerca de tres meses debido a la acusación por la muerte de un policía en medio de la erradicación de coca ilegal en La Asunta, en el norte del departamento de La Paz.
Ahora se le negó el pedido de libertad con el argumento de que persisten los riesgos procesales de fuga y obstaculización de la investigación porque continúa al frente de la Asociación Departamental de Productores de Coca (Adepcoca).
"Mi sobrino era el más querido de la familia, miraba las fotos de su papá y empezaba a llorar. Le dio amartelo por no ver a mi hermano en estos tres meses, toda la familia está muy dolida por su partida", manifestó Fernando, hermano del dirigente cocalero.
SOLICITUD
La noche del miércoles 21 de noviembre, el ministro de Justicia, Héctor Arce, instó a las autoridades judiciales a conceder un permiso humanitario al presidente de Adepcoca que perdió a su hijo de dos años.
