"El gobierno malasio está de acuerdo en abolir la pena de muerte". Así informó el ministro de Comunicaciones de ese país, Gobind Singh Deo, y con este anuncio se abre la posibilidad de que el joven boliviano, Víctor Eduardo Parada, se salve de morir en la horca.
Según el reporte de medios internacionales, Singh Deo indicó que la población rechaza cada vez la pena de muerte y ante esa situación se espera que en poco tiempo la extrema medida sea enmendada.
En la misma línea, Liew Vui Keong, un alto funcionario del gobierno, adelantó que se aplicará una moratoria a las ejecuciones de los condenados, mientras la enmienda para abolir la sanción continúe en análisis.
La enmienda para suprimir la pena capital será presentada el lunes 15 de octubre en el Parlamento.
ANTECEDENTES
La pena de muerte por ahorcamiento es parte de la Constitución de Malasia y se usa contra personas que cometieron crímenes muy graves como el asesinato, secuestro, posesión ilegal de armas de fuego y el tráfico de drogas.
