A pesar de que ya había anunciado su asistencia a la lectura de la sentencia en la Corte Internacional de Justicia (CIJ), el canciller chileno Roberto Ampuero informó ayer viernes que no viajará a La Haya (Países Bajos) y se quedará en su país para escuchar el fallo por la demanda marítima boliviana.
“Consideramos que es más importante estar en Chile junto al presidente (Sebastián Piñera)”, manifestó Ampuero en Washington, citado por el diario chileno La Tercera.
El 20 de septiembre, Ampuero dijo que el presidente Piñera no iría a La Haya y que le había encomendado a él y el agente Claudio Grossman encabezar la delegación chilena, porque hacen un “buen equipo”.
Sin embargo, a solo tres día de conocerse la sentencia por la demanda marítima se confirmó este cambio de planes.
Según La Tercera, la decisión de que Ampuero no viaje la tomó Piñera y obedece a un “diseño comunicacional”.
"Lo haremos como lo hicimos durante los alegatos orales, que hicimos un muy buen trabajo, una buena dupla con el agente Claudio Grossman", anticipó hace una semana el canciller Ampuero. Sin embargo, y tras de la presencia de la delegación chilena en la ONU, la decisión cambió.
DELEGACIÓN BOLIVIANA
Por el contrario, la lectura del fallo ha causado mucha expectativa y optimismo en Bolivia. De hecho, el presidente Evo Morales liderará una comitiva para recibir el veredicto en persona en el Palacio de la Paz.
Lo acompañarán, según la Cancillería de Bolivia, los expresidentes Guido Vildoso, Jorque Quiroga y Carlos Mesa. Este último es también vocero internacional de la demanda marítima.
Además, son parte de la delegación el canciller Diego Pary y los presidentes de la Cámara de Diputados, Gabriela Montaño, y de Senadores, Milton Barón, entre otros.
En la Asamblea de Naciones Unidas, el presidente Morales instó a esa instancia internacional estar atenta a la decisión de la CIJ y acompañar el proceso de resolución del centenario diferendo con Chile.
Mientras, en las calles de las diferentes ciudades bolivianas se instalaron actos y números artísticos y culturales referidos al mar. Se alistan, además, vigilias y embanderamientos para una fecha que Bolivia calificó como “histórica”.
