Según documentos a los que accedió ANF, efectivos de la Policía portaron armas de fuego letales y fueron utilizados en contra de los mineros cooperativistas el 25 de agosto de 2016, en Panduro, durante el conflicto con el Gobierno.
Aquel día murió por impacto de bala el minero Rubén Aparaya Pillco. La consecuencia de su deceso fue el asesinato a manos de los mineros cooperativistas del viceministro Rodolfo Illanes, que había llegado a intentar restablecer el diálogo.
"Vi al coronel (José Luis) Aranibar, en un vehículo Nissan Patrol de color beige, en el interior vi como a cinco personas incluyendo al coronel, que todos estaban armados, portaban armas largas porque la posesión de agarre de armas eran con cañón hacia abajo, pero el brazo doblado a la altura del pecho", reveló el sargento Rubén Q., chofer del viceministro Illanes que observó todos los hechos en Panduro.
Los uniformados presumiblemente pertenecientes a un grupo especial táctico de la Policía usaban pasamontañas negras, cascos y sus respectivas armas, pese a que había supuestamente una orden del Comando General de la Policía que prohibía la portación y uso de armamento letal en el conflicto.
El chofer de Illanes reconoció a Aranibar cuando el jefe policial se quitó el pasamontaña. En ese tiempo, Aranibar estaba al mando del Comando Departamental de la Policía de La Paz.
El grupo de Aranibar habría estado compuesto por unos 13 uniformados quienes llegaron hasta la pasarela de Panduro, donde se encontraban bloqueando los cooperativistas que exigían al Gobierno la atención a sus demandas.
A las 10:30, los mineros secuestraron a Illanes y a su edecán, los condujeron a la fuerza hasta el cerro Pukara. Hasta el mediodía, el viceministro había hecho varias llamadas telefónicas pidiendo auxilio y solicitando que la Policía se repliegue.
En el lugar también se encontraba el entonces director de Régimen Interior y Policía y actual viceministro, José Luis Quiroga, aunque los cooperativistas lo persiguieron, junto a su escolta logró escapar de la zona lanzando carajazos.
Pasado el mediodía hubó enfrentamientos entre los policías y los mineros. Estos últimos denunciaron que fueron atacados con armas de fuego y que el resultado de los enfrentamientos fue un minero muerto.
El defensor del Pueblo, David Tezanos Pinto, confirmó en octubre de 2016 que los uniformados usaron armas letales, pero las autoridades de Gobierno y los jefes policiales de ese tiempo negaron esa versión.
