Exactamente a dos semanas de que la Corte Internacional de Justicia (CIJ) emita su dictamen sobre la demanda marítima de Bolivia, el presidente Evo Morales convocó ayer a su homólogo de Chile, Sebastián Piñera, a encontrar fórmulas de entendimiento para superar este centenario diferendo.
Repasó el trayecto que siguió el proceso que fue planteado en 2013 y que dos años después fue admitido por ese tribunal internacional, en lo que Morales consideró como una primera victoria de los argumentos que sustentan la demanda boliviana.
"Con la admisión la CIJ reconoció que Bolivia nació con mar, fue objeto de una invasión y de una guerra de conquista territorial que le despojó de su departamento del Litoral y su amplia costa, pero además estableció que el tratado de 1904 no ha resuelto la cuestión pendiente de nuestro derecho a obtener una acceso libre y soberano al océano Pacifico mediante el diálogo y la negociación de buena fe”, mencionó.
