El anuncio de que en poco más de dos semanas se conocerá el fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) sobre la demanda marítima boliviana causó reacciones contrapuestas en los países involucrados, según publicó un diario nacional.
Bolivia, confiada en un fallo favorable, prácticamente ya se prepara para tener un diálogo encaminado a resolver los temas pendientes con Chile e inaugurar una “nueva historia” de relacionamiento bilateral, mientras que Santiago hizo un llamado a la tranquilidad y unidad en defensa de su integridad territorial, con la advertencia de que el país demandante intentará presentar cualquier decisión como una victoria.
La CIJ comunicó que el fallo “en el caso de relativo a la obligación de negociar un acceso al océano Pacífico” será leído el lunes 1 de octubre a las 15:00, hora de La Haya (9:00, hora en Bolivia) y ayer anunció que hará una transmisión en directo en la dirección cij.org.
El anuncio fue recibido con optimismo en Bolivia y el presidente Evo Morales auguró que el 1 de octubre comenzará a escribirse una nueva historia en las relaciones Bolivia-Chile.
En Chile hubo más cautela y el gobierno de Sebastián Piñera llamó a la unidad para enfrentar el fallo con la advertencia de que su país, apegado al derecho internacional, cumplirá y hará cumplir el Tratado de 1904 y no pondrá en juego su integridad territorial.
Hizo además un trabajo previo con distintos actores políticos, donde pidió mostrar unidad y transmitir tranquilidad, con la advertencia de que el gobierno de Bolivia “intentará presentar cualquier decisión como una victoria”.
