Tras ocho días de caminata, la marcha de los cocaleros de los Yungas llegó ayer a la ciudad de La Paz y recibió el respaldo de distintas organizaciones. El Gobierno acusa a los movilizados de desestabilización.
Cerca a unas 3.500 personas se adueñaron de la plaza San Francisco, en medio de gritos se quemó la bandera del MAS.
Ahí se concentraron los cocaleros de La Asunta, Chulumani, Irupana y del norte de los Yungas. A ellos se sumaron estudiantes de la Universidad Pública de El Alto (UPEA), el Magisterio, Artesanos independientes, plataformas del 21F, fabriles, sobrevivientes de la dictadura, la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), gremiales de El Alto, Ponchos Rojos e integrantes del Colegio Médico.
Tenían el rostro cansado, la respiración agitada y la mirada perdida en el cielo. Así llegaron los cocaleros de los Yungas a la sede de Gobierno. Por delante iban niños y mujeres.
DENUNCIA
El ministro de Desarrollo Rural y Tierras, César Cocarico, aseveró: "la protesta cocalera ya se trastorna, porque en el fondo están buscando la desestabilización del gobierno del presidente Evo Morales".
"Esta marcha está defendiendo cultivos ilegales de hoja de coca, cultivos excedentarios de coca, aquellos que están ubicados en la zona roja, ilegal", criticó a su turno el ministro de la Presidencia, Alfredo Rada.
RECIBIMIENTO
Los yungueños no tuvieron tiempo para descansar, en menos de diez minutos, la masiva marcha volvió a emprender su camino hacia el centro paceño.
En su ruta, la gente salía de sus casas para darles agua, otros víveres y algo de comida.
El recibimiento de los ciudadanos fue caluroso, mientras los cocaleros gritaban: “esto es Bolivia no es Venezuela”, “Evo, asesino, ten cuidado”. Los distintos transeúntes los aplaudían, los autos respondían a los gritos con bocinas.
PIDEN RENUNCIA DE EVO
La protesta de los cocaleros de los Yungas y varias organizaciones pidieron la renuncia del presidente Evo Morales.
"La lucha ha empezado (...) de lucha sectorial vamos a pasar a una lucha nacional hasta que renuncie este gobierno, queremos verles en la cárcel", dijo el secretario ejecutivo de los sindicatos de los Yungas, Tito Flores, en un discurso en Plaza San Francisco según AFP.
