La agenda entre Bolivia y Rusia es amplia, pero esta vez en la reunión entre el presidente Evo Morales y una delegación rusa el trabajo estuvo centrado en el litio. Acordaron empezar un trabajo técnico que apunte a materializar un potencial acuerdo que incluirá montos de inversión para el desarrollo de esta área de los recursos naturales.
El embajador Vladimir Sprinchan presidió la delegación de su país que en la mañana de este viernes se reunió con Morales, el vicepresidente Álvaro García Linera y otros funcionarios en la recientemente inaugurada la Casa Grande del Pueblo. Evitó entrar en detalles, pero dijo que hay interés de su país en el litio.
“Esperamos que se vayan a concretar buenos proyectos, proyectos exitosos para Bolivia y Rusia porque no solo somos aliados políticos sino socios económicos”, destacó el diplomático.
Recordó que la reunión es resultado de los temas tratados por Morales durante su visita y acuerdos pactados en junio con el presidente Vladimir Putin.
Bolivia tiene uno de los mayores reservorios de litio. El salar de Coipasa tiene una extensión aproximada de 2.500 kilómetros cuadrados y se parece mucho al de Atacama, en Chile.
En tanto que el salar de Uyuni, ubicado en el Departamento de Potosí, tiene una extensión de 10.500 kilómetros cuadrados de sal.
El Estado ya trabaja en la industrialización del recurso natural, aunque también está abierto a concretar alianzas en ese desafío.
Una firma de Rusia estará a cargo de la construcción del Centro de Investigación y Desarrollo en Tecnología Nuclear (Cidnt), que estará ubicado en la ciudad de El Alto, en el departamento de La Paz.
