La escalada de la tensión entre los grupos afines al oficialismo que promueven la repostulación del presidente Evo Morales y las denominadas agrupaciones ciudadanas que defienden la votación nacional que el 21 de febrero (21F) de 2016 rechazó esta posibilidad continúa en ascenso.
Los campesinos que respaldan al Gobierno advirtieron ayer con responder a los activistas del 21F si continúan con sus “provocaciones” alentando el enfrentamiento. “Que no provoquen enfrentamientos porque ya venimos soportando mucho tiempo, porque nos van a encontrar. Queremos decirles que no provoquen al movimiento campesino porque sabemos responder también”, advirtió el ejecutivo de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (Csutcb), Jacinto Herrera.
Lo hizo dos días después de que en la ciudad de Santa Cruz se produjeron choques entre ambos bandos durante una movilización organizada por el MAS en defensa de la repostulación de Morales.
“No podemos seguir soportando las provocaciones, en cada evento vienen y provocar, eso está generando un enfrentamiento. No podemos controlar no por uno a nuestros afiliados, ahí va a reaccionar la gente y eso no es bueno para el pueblo boliviano, no es bueno enfrentarnos entre bolivianos”, insistió.
En los últimos meses los colectivos ciudadanos que demandan el respeto al voto del 21F expusieron su pedido en distintos actos públicos en Bolivia y en el exterior. Eso ocurrió, por ejemplo, durante varios actos vinculados a los Juegos Suramericanos que se hicieron en Cochabamba y, recientemente, en el desfile de teas por el aniversario cívico de La Paz.
Ante la proximidad de los actos cívicos por el aniversario patrio, que se harán el 6 de agosto en Potosí, estas agrupaciones anunciaron que también harán conocer su demanda en ese escenario.
Herrera afirmó que quienes apoyan la repostulación de Morales también estarán presentes en Potosí y advirtió que no aceptarán provocaciones.
El fin de semana, el subcomandante de la Policía, Agustín Moreno, advirtió que esa institución no permitirá que los activistas del 21F alteren el orden público en actos oficiales como el previsto para el 6 de agosto en Potosí, lo que desató críticas entre los activistas y dirigentes de la oposición.
