El informe final de la Misión de la Organización de los Estados Americanos (OEA) sobre las elecciones judiciales de diciembre de 2017 en Bolivia ha sido muy claro, aunque conserve el lenguaje diplomático apropiado y resalta que el aumento del voto nulo y blanco frente a los votos válidos se debió al fallo del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) de la reelección, según publicó ayer Erbol.
El informe establece que el voto nulo y blanco superó al voto válido en las cuatro instancias de votación; que el sistema de elección de magistrados judiciales bolivianos es un proceso único en la región; que el Gobierno, y en consonancia con la oposición, reconocieron que el proceso careció de elementos suficientemente meritocráticos para alcanzar una alta calidad en la selección de candidatos y que, aun con deficiencias, se ha hecho un esfuerzo por mejorar el sistema de comunicación dirigida a los electores.
En las elecciones judiciales de 2011, los votos válidos llegaron al 40,72 % mientras que los votos blancos y nulos fueron el 59,27 %. Para las elecciones de 2017, en la elección nacional para el Consejo de la Magistratura y el Tribunal Agroambiental, los votos válidos alcanzaron el 32,64 %, mientras que los nulos y blancos el 67.36 %.
"Estos porcentajes fueron similares para las elecciones en la circunscripción departamental. Es decir, los votos válidos disminuyeron y los nulos aumentaron con respecto a la elección de 2011”, según el informe.
Para la Misión de la OEA, existen dos hipótesis sobre el origen del crecimiento del voto nulo y blanco. La primera hipótesis plantea que a solo cuatro días de la jornada de votación, el TCP emitió la sentencia que habilita al presidente, vicepresidente, gobernadores, asambleístas departamentales, alcaldesas y concejales optar por la reelección indefinida.
“La Misión observó que el fallo del TCP por la reelección profundizó la campaña de la oposición a favor del voto nulo que se había iniciado semanas antes de la votación”, concluye el Informe de la OEA.
