CANICA
El 24 de mayo, en una protesta de la UPEA y reprimida por la Policía, Jonathan Quipe Vila fue impactado por un objeto que le quitó la vida.
La Universidad Pública de El Alto (UPEA) mantiene sus movilizaciones en demanda de justicia por la muerte del universitario Jonathan Quispe y también por más presupuesto. Ayer decidieron, a través de una asamblea, ingresar a huelga de hambre como una secuencia de las medidas de presión que han tomado en las últimos días. Sus autoridades académicas y representantes estudiantiles insisten en la negociación directa con el presidente Evo Morales y no así con sus ministros.
Cerca del mediodía de ayer, una columna de estudiantes llegó marchando desde la avenida Juan Pablo II hasta llegar a la Ceja de El Alto, lugar en el que realizaron bloqueos que eran seguidos de manera atenta por un contingente policial. Los universitarios quemaron llantas e hicieron conocer su reclamo.
Por su parte, el ministro de Defensa, Javier Zavaleta, manifestó que el Gobierno tiene desconfianza en el rector de la UPEA, Ricardo Nogales, para programar una cita con Morales e insistió en la idea de que un aspecto técnico debe ser tratado primero por las autoridades del área.
"Bajo ninguna circunstancia se está negando una audiencia (con el presidente), lo que se está diciendo es que primero se tienen que resolver los asuntos técnicos y los asuntos técnicos los resuelve el ministerio del área (...). Ya tenemos cierta desconfianza a la actitud del rector de la UPEA, no debería haber tanto problema después de lo delicado que se ha tornado este asunto con la muerte de un boliviano (...) y empiezan a surgir cuestionantes que denotan una intencionalidad política", manifestó Zavaleta.
PLANTADOS
La UPEA no asistió a la reunión convocada por el Gobierno para ayer a las 15:00 en el Ministerio de Economía para abordar su demanda de mayor presupuesto. Los ministros de Economía y Educación, Mario Guillén y Roberto Aguilar respectivamente, quedaron plantados por los representantes de esa casa de estudios superiores.
“Hemos esperado hasta las 15:30, pero no hemos recibido respuesta”, mencionó Guillén.
Precisó que la predisposición de dialogar continúa vigente, pues tienen la “firme convicción de solucionar este tema lo más antes posible”.
