El expresidente Carlos Mesa descalificó ayer su vinculación al caso Lava Jato y denunció que la diputada del MAS Susana Rivero, en su condición de presidenta de la comisión legislativa que investiga el presunto hecho de corrupción, hace un uso político y sesgado del tema para afectar gravemente su imagen.
Mesa presentó su queja ante la Comisión Mixta que indaga el caso Lava Jato en Bolivia y cuestionó que mientras esa instancia legislativa todavía analiza los supuestos pagos de coimas de constructoras brasileñas a funcionarios bolivianos para adjudicarse obras, Rivero ya adelante “opiniones y prejuicios incriminatorios en su contra y en contra de exautoridades de su Gobierno dañando gravemente su imagen, honra y dignidad, sobre una base falsa, sesgada y tendenciosa”.
"Por eso solicito a ustedes señores legisladores, que exijan a su presidenta (Rivero) dejar de hacer un uso político y mediático del trabajo de la Comisión Mixta, prejuzgando y violando derechos y garantías constitucionales, y comience la indagación sobre los hechos determinantes de los supuestos sobornos que se remontan al período entre el 19 de septiembre de 2005 y el 20 de agosto de 2008”, dice Mesa en su denuncia escrita presentada al Legislativo a través de su abogado Carlos Alarcón.
