Con el propósito de optimizar la lucha contra el contrabando, el Gobierno ha decidido instalar puestos militares provistos de tecnología de punta cada 5 o 10 kilómetros en las fronteras. Entre otros beneficios de luchar contra este delito, está el evitar que la internación irregular de alimentos merme la producción, mercados y ganancias de los productores campesinos del territorio boliviano.
El vicepresidente Álvaro García Linera se comprometió con los pequeños productores agropecuarios a mejorar los controles en la lucha contra este ilícito, ejerciendo mayor cobertura en los puestos fronterizos, así lo confirmó la autoridad en el Encuentro Nacional de Productores del Pacto de Unidad, que se hizo ayer en La Paz
“Estamos haciendo todo lo posible para combatir el contrabando, nuestra frontera es gigante. Estamos metiendo policías y militares; vamos a colocar cámaras, vamos a instalar drones en los puestos fronterizos para que haya un puesto militar cada 5 o 10 kilómetros a fin de controlar con toda la tecnología. Vamos a hacer todos los esfuerzos porque el contrabando destruye nuestra producción agropecuaria”, afirmó García.
También pidió a las comunidades campesinas la colaboración para paliar este mal.
“También es importante que ustedes hermanos, en el nivel sindical y comunal, nos ayuden. A nuestros hermanos en las fronteras díganles que nos ayuden porque a veces son nuestros propios hermanos los que camufladamente están ayudando a meter el contrabando, eso hay que combatir porque nos hace daño a todos y especialmente a la producción campesina”, acotó el gobernante.
