Bolivia reiteró ayer domingo su apuesta por el "diálogo y la negociación" para designar al nuevo secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), en una próxima reunión extraordinaria de cancilleres de los países del bloque, tras el anuncio de seis de sus miembros de no participar en el organismo hasta que no se solucione ese aspecto.
El ministro de Exteriores boliviano, Fernando Huanacuni, en declaraciones a medios estatales enfatizó que la situación actual del bloque "no se va a resolver con el silencio, no se va a resolver sin una convocatoria" y apeló nuevamente a los instrumentos de la diplomacia "el diálogo y la negociación".
Bolivia, que recibió la presidencia temporal de la Unasur hace unos días, está "consensuando las fechas" para convocar a una reunión extraordinaria del organismo en su sede de Ecuador "para la segunda quincena de mayo" y designar al nuevo secretario general, indicó el canciller boliviano.
El 20 de abril, Argentina, Colombia, Chile, Brasil, Paraguay y Perú comunicaron a Bolivia su decisión de no participar de las reuniones hasta que no se garantice el desempeño adecuado de la organización, que no ha podido designar un secretario general de consenso.
El puesto está vacante desde principios de 2017, cuando terminó sus funciones el expresidente colombiano Ernesto Samper. Huanacuni indicó que esa notificación, si bien se refiere un alejamiento, no indica que esos países "abandonan o se retiran" de la Unasur y que aquello no significa que el organismo "se detiene o se paraliza".
También revaloró la importancia de la Unasur con el argumento de que existen temas propios de la región que no pueden abordarse en otras instancias, además que tiene como vínculo natural la relación geográfica entre sus miembros. "Somos vecinos (...) hay temas que los vamos a resolver", recalcó el ministro.
Huanacuni, atribuyó a Argentina la responsabilidad por los temas pendientes de la Unasur, que ahora afectan al organismo regional.
