POLÉMICA
La polémica se abrió tras la denuncia de la concejal del Movimiento Al Socialismo (MAS), Rocío Molina, que destapó el proceso.
A José María Leyes, alcalde de Cochabamba, lo esperaban cientos de sus simpatizantes en las afueras de la Fiscalía de esa ciudad. Hacían vigilia desde la mañana de ayer viernes, decían que para evitar que sea aprehendido y para expresarle su apoyo. El burgomaestre llegó a las 16:45, una hora y 15 minutos después, cuando ya afuera del recinto del Ministerio Público era un caos por la gasificación policial, Leyes quedaba en calidad de aprehendido por el caso mochilas, que lo tiene a un paso de ir a prisión.
A las 20:45, desde la celda en la que pasará la noche en la Felcc de Alalay, Leyes escribió un tuit: "he sido detenido cuando vine a dar la cara. Pido una investigación transparente, un proceso debido. Voy a demostrar mi inocencia y no claudicaré en mi lucha contra el despotismo y la tiranía. No tengo miedo a la revancha masista".
El alcalde cochabambino se muestra fortalecido no solo en Twitter, así también se lo vio al salir del edificio de la Fiscalía poco antes de ser llevado a celdas policiales. Poco después, a las 19:45, sus secretarios municipales convocaron a una conferencia de prensa en la que ratificaron su versión de que el MAS ha urdido un plan para bajarlo del sillón municipal.
Denunciaron también la excesiva violencia de la Policía en contra de los seguidores del alcalde, los que fueron gasificados cuando hacían una vigilia en las afueras del edificio de la Fiscalía. Acusaron a los fiscales de ser poco transparentes y de seguir órdenes políticas.
¿Qué es lo que le espera? La Fiscalía tiene un plazo de 24 horas para presentar una imputación ante un juez, quien en audiencia cautelar, será quien defina si Leyes se defiende en libertad o es enviado a prisión, con detención preventiva.
