Un hombre fue aprehendido ayer viernes acusado de lucrar a costa del trabajo de mujeres a quienes prostituía en una whiskería ubicada en la zona central de la ciudad de La Paz.
"El asunto es que un intermediario que se beneficia de ese tipo de actividad comete delito de proxenetismo, ese es el hecho delictivo. Si una persona oferta un servicio sexual por sí misma no es delictivo, es decir, si pone en su casa o en cualquier otro lugar de orden clandestino, incurre en omisiones de carácter administrativo, en cuanto a la omisión de registro, en cuanto a la omisión de pago de impuestos, etc.", explicó Johnny Aguilera, director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) de La Paz. El acusado era administrador de una whiskería y registraba en un cuaderno a cada cliente que llegaba al lugar y se quedaba con un porcentaje del monto que cobraban.
