Los familiares de víctimas de la Masacre de Octubre Negro llegaron ayer jueves a El Alto y expresaron su demanda de que Gonzalo Sánchez de Lozada y Carlos Sánchez Berzaín sean extraditados a Bolivia, para que rindan cuentas ante la justicia nacional y sea encerrado en Chonchocoro.
Juana Valencia, cuyo esposo falleció en las jornadas de octubre de 2003 por una bala que recibió al interior de su casa, aseveró que el exmandatario se río de los familiares en Estados Unidos, y que en Bolivia las víctimas tendrán apoyo y acompañamiento.
“Se ha sonreído de nosotros allí, claro éramos poquitos, no como en aquí donde la gente acompaña, pero allí no es así”, afirmó Valencia.
Informó que los familiares volverán a Estados Unidos en mayo para la sentencia del juez que debe ratificar o no el veredicto del jurado. Dijo que se persistirá hasta que Goni sea traído a Bolivia. “No nos vamos dejar, ya lo vamos atraer siempre aquí”, manifestó.
