El ministro de Justicia, Héctor Arce, aseguró ayer que el Estado boliviano no tiene “absolutamente nada que conciliar” en el caso Terrorismo, tras la apertura de un período de 90 días para que las partes puedan arreglar, luego que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), admitió una denuncia contra el Estado por ejecución sumaria en el caso del Hotel Las Américas.
Arce observó que la CIDH ha cometido una equivocación al no haber constado que no se han agotado los procedimientos internos, porque este proceso de separatismo y terrorismo se encuentra pendiente y dilatado por los mismos solicitantes ante la CIDH, que evitan que el proceso avance.
La oposición política lamentó ayer que Morales haga quedar mal al país ante la comunidad internacional al descalificar a la CIDH.
El diputado opositor Gonzalo Barrientos manifestó que la imagen queda mal e incluso la de Morales, porque es una “declaración totalmente irresponsable, fuera de lugar y se parece a las declaraciones de los chilenos cuando desconocen la competencia de la CIJ”.
