Las confederaciones de Gremiales y Comerciantes de Ropa Usada se declararon en estado de emergencia y amenazan con medidas de presión en contra del proyecto de ley de Fortalecimiento en la Lucha contra el Contrabando. Los opositores rechazan la norma.
"Se puede aprobar, pero ninguna ley es de cumplimiento obligatorio cuando una norma no ha sido consensuada, eso dice la Constitución Política del Estado y vamos a pelear en las calles. Este lunes tenemos una movilización", declaró el dirigente máximo de los gremiales, Francisco Figueroa.
La marcha es en rechazo del proyecto de ley de fortalecimiento en la lucha contra el contrabando y en oposición al registro del Régimen de Empleadores que perjudica al sector gremial, detalló el dirigente.
Ayer jueves, esta organización presentó una carta a la Presidencia de Diputados para hacer conocer su rechazo total a la propuesta de ley.
Por otra parte, la dirigente máxima de los comerciantes de ropa usada, Elizabeth Verástegui, anunció un ampliado donde definirán medidas de presión contra la norma que se debate en el pleno de la Cámara de Diputados.
Verástegui argumentó que su actividad genera fuentes laborales en todo el país para 250.000 personas que son afiliadas a esta organización.
"Esta ley, al aprobarse, nos está poniendo en una situación bastante crítica; por lo tanto, el sector de los comerciantes de ropa usada se declara en estado de emergencia y pedimos que las autoridades nos convoquen al diálogo", sostuvo.
