El fiscal de materia de Santa Cruz, José Parra, informó ayer miércoles que se imputó formalmente a 10 personas por el atraco a una remesa de 250.000 dólares y 2.6 millones de Bolivianos que eran transportados en un vehículo blindado de la empresa de valores Brinks, el 30 de marzo de 2017, a la altura de la localidad de Roboré, en la carretera Bioceánica a Brasil.
Explicó que la acusación formal fue entregada al juez mixto de Instrucción en lo Penal de la localidad de Roboré para que la remita al Tribunal de Sentencia e iniciar el juicio contra los implicados.
Parra dijo que existen pruebas sustentadas en pericias balísticas y químicas, criminalística y fotografía forense, que serán parte de los elementos de acusación que se presentarán en el juicio.
Asimismo, Parra reveló que los restos quemados en la hacienda Laura un día después del atraco, durante la operación policial para aprehender a los involucrados, no corresponden a dinero nacional y extranjero por lo que -dijo- la remesa robada no fue recuperada hasta el momento.
