Bolivia puso fin hoy lunes a sus alegatos orales ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, dentro de la demanda internacional interpuesta contra Chile para obligarle a negociar de buena fe un acceso soberano al océano Pacífico.
Fue el broche de oro para una semana intensa y esencial dentro del proceso, durante la cual el equipo jurídico boliviano esgrimió la tesis de que entre Bolivia y Chile existen temas pendientes desde la Guerra del Pacífico que no terminaron con el Tratado de 1904, firmado por ambos Estados.
Tras la pausa de mañana, resta que el miércoles 28 de marzo, Chile haga la réplica final, luego de la cual el alto tribunal pasará a deliberar su fallo, que se prevé para fin de año o principios de 2019.
Bolivia tuvo la oportunidad de replicar los argumentos planteados por Chile en sus alegatos orales la semana anterior, los cuales se sustentaron en un incondicional cumplimiento del cuestionado tratado de 1904 y en la negativa a reconocer cualquier acercamiento diplomático como antecedente de negociación con el Gobierno boliviano, postura que para el Gobierno boliviano reforzó la demanda marítima en vez de denostarla.
El representante nacional ante La Haya, Eduardo Rodríguez Veltzé, hizo énfasis durante sus intervenciones en que "durante más de un siglo" Chile se comprometió a tratar con Bolivia su reclamación histórica de acceder al Pacífico, mediante "numerosos intercambios diplomáticos".
"Esos contactos se habrían interrumpido en 2011, durante el primer mandato del actual presidente de Chile, Sebastián Piñera, pues Chile expresó ese año su rechazo a proseguir negociaciones", dijo Rodríguez.
"Bolivia no le pide al alto tribunal de la ONU que determine las modalidades específicas del acceso soberano al mar, sino que haga regresar a Chile a la mesa de negociación, de buena fe y acorde a los compromisos reiterados", resaltó Rodríguez.
El equipo jurídico de Bolivia citó durante el juicio las 11 resoluciones que la Asamblea General de la OEA aprobó entre 1979 y 1989, en las que, de una u otra forma, pedía una solución a ambos países para resolver el tema marítimo.
En la primera de esas resoluciones se declaró que el conflicto revestía "un interés continuado hemisférico", cuya solución debía ser "equitativa", según la representante legal de Bolivia Amy Sander, e incluir "un acceso soberano al océano Pacifico" para el país.
Bolivia también expuso ante los jueces dos decisiones del alto tribunal de la ONU, de 1974 y 2013, que servirían como antecedentes para determinar que los intercambios diplomáticos establecen a posteriori una obligación a negociar, algo que Chile niega.
"Se insiste en el tratado de 1904, cuando la propia corte manifestó claramente en su fallo sobre la excepción preliminar que este caso está al margen", dijo Sacha Llorenti, coagente de Bolivia en La Haya, en referencia al intento fallido de Chile para que la CIJ se declarara incompetente en 2015.
