El arzobispo de Santa Cruz, monseñor Sergio Gualberti, denunció la profanación de la capilla en Palmasola durante la intervención policial del 14 de marzo y dijo que se destruyeron imágenes sagradas.
El domingo 18, Gualberti repitió el repudio a los hechos violentos y afirmó que le entristece mucho lo ocurrido. “Me inundan los mismos sentimientos por la profanación de la Capilla al interior de ese recinto, donde el Papa Francisco se detuvo en recogimiento y oración en bien de los privados de libertad. Se han hecho pedazos de un cuadro y una imagen de la Virgen María y una del Divino Niño, se han bajado los cuadros de los muros y dejado todo revuelto y vaciado de los objetos sagrados del armario de la sacristía. Nunca en la capilla había pasado esto y jamás los privados de libertad han faltado de respeto a este lugar de culto”, especificó.
Dijo que se causaron destrozos y saqueo en el colegio construido por la Iglesia para ayudar en la rehabilitación de los privados de libertad.
