El viceministro de Régimen Interior, José Luis Quiroga, informó ayer que el Gobierno dispuso la salida gradual de niños y niñas, hijos de los detenidos en distintos centros penitenciarios, en un plan conjunto que será ejecutado con las gobernaciones, alcaldías, Defensoría del Pueblo y Derechos Humanos.
La decisión fue comunicada luego de los hechos ocurridos en la cárcel de Palmasola, donde una menor de ocho años fue vejada al interior del penal, lo que abrió el debate sobre la urgente necesidad de sacar a los niños de las cárceles.
El funcioanrio de Estado dijo que habrá una fase de socialización de la norma y se explicará a los detenidos preventivos y condenados, que el fin último que se persigue es velar por la seguridad y bienestar del menor, permitiendo que ellos vayan a familias ampliadas.
En el caso de que el menor no pueda ir a una familia ampliada, se tomará la decisión de llevarlos a centros de acogida de menores, para lo cual se ha pedido a las gobernaciones dotar de las condiciones destinadas a garantizar el bienestar del menor y de que la salida de un centro penitenciario sea un paso en la mejora de la calidad de vida.
