“Comprar lo verde y dejar de importar lo negro”. Esa es la frase del ministro de Hidrocarburos, Luis Alberto Sánchez, que muestra el alcance del acuerdo firmado ayer en Santa Cruz para la ampliación de la producción de alcohol con el fin de utilizarlo como aditivo para gasolinas, biocombustible. Ya se habla de una inversión de $us 1.600 millones para ampliar las plantaciones de caña e ingenios.
Los productores de caña e ingenios de Santa Cruz, a los que podrán sumarse los de La Paz y Tarija, se embarcaron en el proyecto junto al Gobierno para hacer realidad el biocombustible y dejar de importar, principalmente gasolina, y bajar la subvención a los hidrocarburos. El 20 % del 100 % de la gasolina que requiere el parque automotor es importado.
El presidente Evo Morales, el ministro Sánchez, el presidente de YPFB, Óscar Barriga, el presidente de la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz, Luis Barbery, el empresario Cristóbal Rodas y Teodocia Quiroz, representante de los cañeros, participaron, entre otros, del acto.
