Li Ming y su pareja, Yin Lan, fueron enviados a prisión la tarde de ayer sábado luego de que la fiscal Consuelo Severiche los imputó por la comisión de los delitos de destrucción o deterioro de bienes del Estado y la riqueza nacional. El juez Martín Menacho determinó que sean encerrados preventivamente en la cárcel de Palmasola mientras se desarrolla la investigación.
Al mediodía, de ayer antes del inicio de la audiencia cautelar, la responsable del Departamento de Biodiversidad de la Gobernación, Cinthia Asin, afirmó que las cosas estaban claras en lo relacionado a este caso.
Por la investigación que la Gobernación desarrolla sobre este tema y que permitió, en colaboración con la Policía, atrapar a la pareja de asiáticos, con pasaporte boliviano; hay una red de personas que se dedica a este negocio ilícito y los aprehendidos son solo una parte.
Asin cree que la pareja hacía el papel de recolectora de las piezas de animales silvestres y se presume, según las primeras investigaciones, que también traficaba lo recolectado al mercado asiático.
Además, calificó de "irreversible" el daño provocado a la biodiversidad. Manifestó que el hallazgo (los 185 colmillos de jaguar, tres cueros de jaguar, un chaleco de jaguar y un saco de leopardo africano, 11 piezas de ídolos de China elaborados en marfil, dos cascabeles de serpiente, dos cuernos de ciervos de pantano y garras de pejichi y dos de jaguar) del viernes 23 de febrero es sin precedente; no se había decomisado anteriormente tal cantidad y que, hacerle seguimiento a esta red de personas, le llevó meses a personeros de la Gobernación y a la Policía.
