El fiscal del Estado, Ramiro Guerrero, y el comandante de la Policía Boliviana, general Faustino Mendoza, se reunieron ayer en la ciudad de Cochabamba y se estrecharon la mano anunciando coordinar y resolver algunas fricciones "aisladas" que se desataron entre ambas instituciones en la ciudad de La Paz.
Informó que la reunión sirvió para analizar la relación entre ambas instituciones, hallando poca coordinación en algunos niveles operativos.
Guerrero comprometió trabajo conjunto y coordinado entre ambas entidades para luchar en contra de la delincuencia y el crimen.
Sobre los procesos iniciados por la Fiscalía de La Paz contra efectivos de la DACI, Guerrrero dijo que enviarán una comisión para revisar y analizar esos casos y se actuará como corresponde.
Además afirmó que pedirán informes al fiscal departamental de La Paz, Edwin Blanco, sobre las acusaciones en su contra por la liberación de presuntos delincuentes.
