El gerente ejecutivo de Yacimientos de Litio Boliviano (YLB), Juan Carlos Montenegro, informó ayer miércoles que en octubre de este año concluirá la certificación de reservas del litio que existe en el Salar de Uyuni, considerado el desierto de sal más grande del mundo.
"Hay una empresa que está trabajando en eso, su informe final nos va (a) entregar estimamos en octubre de este año, y con ello ya podremos tener una certificación de nuestras reservas, son varios trabajos que se están haciendo todavía", dijo.
Montenegro explicó que el trabajo comenzó en 2017, a cargo de una empresa internacional cuyo nombre prefirió guardar en reserva hasta que termine el estudio, pero dijo que hasta la fecha se realizaron trabajos de perforación y solo faltan confirmar algunos datos.
La certificación solo se desarrolla al 25 % del salar, ya que hacer un estudio a toda su extensión es muy complicado debido a la gran dimensión de ese desierto salado, afirmó.
Adelantó que estudios preliminares de la certificación dan cuenta de reservas "mucho mayores" a las que refieren reportes que se hicieron en el pasado y que advertían solo nueve millones de toneladas de litio en el Salar de Uyuni.
"Son volúmenes mucho mayores de los que se reportan en este momento de 9 millones de toneladas, eso es muy corto frente a lo que vamos a certificar. En octubre tendremos un resultado final de la certificación", manifestó.
Expertos dicen que los precios al contado por tonelada del metal se han más que duplicado a 25.000 dólares, desde menos de 10.000 dólares en 2015.
Según el directivo de YLB, Bolivia está conversando con posibles socios, que espera inviertan hasta $us 750 millones.
