HELADAS
Afirman que las fuertes heladas provocaron enormes pérdidas entre los productores del sur y norte del Departamento.
La sequía fue uno de los eventos climáticos que más afectó la producción de los pequeños y medianos productores del país, por ello el Instituto Nacional del Seguro Agrario (INSA) informó de que este año se entregó más de 24.5 millones de Bolivianos de indemnización a productores por la pérdida de sus cultivos afectados por los desastres naturales, de los cuales el Departamento de Potosí recibió 6.9 millones Bolivianos.
Además, a La Paz les correspondió Bs 4.7 millones; a los de Oruro, Bs 4.5 millones; a Chuquisaca, Bs 4.2 millones; a Cochabamba, Bs 3 millones, mientras que para los productores de Santa Cruz y de Tarija se entregó Bs 1 millón.
En el Altiplano la falta de agua y las heladas esporádicas fueron factores negativos que debieron hacer frente los productores de papa, cebada y quinua.
José Ramos, integrante de la asociación de productores de papa de Potosí, dijo que las fuertes heladas provocaron enormes pérdidas entre los productores del sur y norte del departamento y que el dinero recibido por los pequeños productores servirá para la recuperación del capital invertido.
El director del INSA, Érick Murillo informó que evaluaron y al peritaje del siniestro, a través de un muestreo y ello determinó que son unas 24.000 hectáreas dañadas, principalmente por la sequía, las heladas y, en algunos casos, por las inundaciones.
Desde Oruro, Francisco Colque, productor de quinua y cebada, señaló que la sequía generó que su producción tenga un menor rendimiento y que en algunos casos la misma no tenga ningún valor comercial.
“El seguro es una ayuda, pues nos permite comprar semillas y abono para la próxima campaña. Yo perdí unas 20 hectáreas que estaban sembradas con cebada, por lo que el dinero es bien recibido”, dijo Colque.
Murillo explicó que en 2017 se beneficiaron 28.616 familias productoras que recibieron una indemnización de Bs 1.000 por hectárea perdida.
“Si hacemos un balance al año pasado podemos decir que ha sido un año mejor que el anterior, en el sentido de que la siniestralidad ha estado alrededor del 10 %, mientras que el año pasado estábamos por el 14 % de siniestralidad”, resaltó.
