RELACIONES
En 1978 Bolivia rompió relaciones diplomáticas con Chile luego de un frustrado acuerdo. El rompimiento se mantiene hasta la actualidad.
El presidente Evo Morales aseguró ayer ante una concentración de comunarios de Umala, provincia Aroma del Departamento de La Paz, que los bolivianos no tienen motivo para continuar hablando del amargo mar, porque “estamos cerca al mar gracias a la unidad del pueblo boliviano”.
Morales hizo alusión a la película “Amargo mar” dirigido por el cineasta boliviano Antonio Eguino quien narra hechos y contradicciones bolivianas que dieron lugar a la pérdida del mar. El jefe de Estado contrasta esa situación con su optimismo de lograr un resultado positivo ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, que obligaría a Chile a sentarse a negociar una salida al Pacífico.
El jefe de Estado sostuvo que en tiempos de la república, enseñaban a los bolivianos que todo era lamento. “Nos hacían cantar, ‘Lamento boliviano´ (de una banda de rock argentina), Boquerón Abandonado, o escribían el libro ‘Pueblo Enfermo’ donde decían que los indios solo saben retrasar a Bolivia. Otra vez condenados como animales”, relató Morales.
Considera que los movimientos sociales le dieron otro cariz al Gobierno, distinto al de los partidos tradicionales, demostrando que Bolivia tiene mucho futuro en base a la revolución democrática y cultural que - según dijo- recibió el respaldo de casi un millón de personas en varias concentraciones, donde le pidieron la continuidad en la presidencia del Estado.
Se prevé que la CIJ emita un fallo el próximo año y de acuerdo a las previsiones bolivianas sería favorable el restablecimiento del diálogo, en base a las promesas chilenas incumplidas de otorgar una solución al problema del enclaustramiento marítimo.
