Tras haber superado el mes de conflicto, la Iglesia católica reiteró a médicos y Gobierno su llamado a deponer actitudes e iniciar el diálogo. Sin embargo, parecen cada vez más lejos de sentarse en la mesa de negociaciones, mientras que las organizaciones cívicas del país anunciaron movilizaciones a partir del 2 de enero.
Los médicos ratificaron que no se reunirán con el Gobierno si la condición es levantar las medidas de presión.
“Las bases han determinado no levantar sus medidas mientras no se derogue el artículo 205 del Código del Sistema Penal y se abrogue el Decreto Supremo 3385, nosotros (solo) obedecemos el mandato de nuestras bases”, dijo el presidente del Colegio Médico de Bolivia, Aníbal Cruz.
El sábado 23, el ministro de Gobierno, Carlos Romero, acusó, desde Villa Tunari, a varios políticos de oposición de ser los agitadores de la movilización a la que restó legitimidad, mientras que el presidente Evo Morales, también desde esa población tropical, donde se desarrollaba una reunión de gabinete, dijo que no podía reunirse con “gente que le hace mucho daño a la vida y a la salud”.
Morales les pidió levantar primero su huelga. “Si quieren diálogo levanten el paro, el diálogo está abierto siempre, está en manos de ellos (…), que sean humanitarios, que sientan por los enfermos, si quieren el diálogo”, sostuvo.
El sector envió una nota escrita como respuesta a la carta enviada el 22 por el ministro de la Presidencia, René Martínez, quien había convocado a los médicos a dialogar “al más alto nivel y a la brevedad posible”, pero “exhortamos a reponer inmediatamente la atención médica a los miles de pacientes perjudicados”.
El sábado 23 también, hubo en Cochabamba una reunión de organizaciones cívicas del país, encuentro que concluyó con 12 conclusiones, entre las que sobresalen la convocatoria a la población y a otros colegios profesionales para apoyar las movilizaciones de los médicos; el rechazo al artículo 157 del Código del Sistema Penal por “promover el aborto”; la exigencia de destinar recursos del Dakar a la implementación de infraestructura de salud; la demanda del respeto a los resultados del referendo del 21 de febrero de 2016, que impide una nueva reelección del presidente Evo Morales; la convocatoria a una Asamblea de la Cochabambinidad para el próximo jueves 28 de diciembre, y el anuncio del inicio de movilizaciones en todo el país a partir del 2 de enero de 2018, en caso de no ser escuchados por el Gobierno.
Apuntes
Inicio del conflicto
El conflicto comenzó el pasado 23 de noviembre porque los manifestantes consideran que el Gobierno quiere “criminalizar” su profesión a través del artículo 205 del Código de Sistema Penal, que legisla la mala práctica profesional. Tampoco están de acuerdo con el DS que creó la Autoridad de Fiscalización de todo el sistema de salud.
