La policía boliviana antidrogas decomisó este 2017 más de 17 toneladas de cocaína y 215 toneladas de marihuana en 10.000 operativos, con un impacto estimado de 189 millones de dólares sobre el narcotráfico, se informó oficialmente ayer domingo.
"Las cifras muestran nuestra eficiencia y eficacia operativa sin injerencia y con soberanía, respetando los derechos humanos y las garantías constitucionales", resaltó el director nacional de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn), Santiago Delgadillo.
El informe sobre las operaciones antidrogas fue entregado en un acto oficial cumplido en la localidad de Chimoré, en el Departamento de Cochabamba y punto álgido del cultivo de coca, en el que también participó el presidente Evo Morales, líder de los productores del arbusto.
"Estamos demostrando que sin Estados Unidos estamos mejor en la lucha contra el narcotráfico", aseguró Morales, tras comparar los resultados bolivianos con los de Colombia y aseguró que, pese a la presencia estadounidense, el narcotráfico crecía, aunque eximió de responsabilidades al gobierno de ese país.
Delgadillo manifestó que el trabajo antinarcóticos permitió también la destrucción de 3.116 fábricas de cocaína y 65 laboratorios de refinación de drogas, además del secuestro de 406.290 sustancias sólidas y 775.861 líquidas usadas como precursores y la aprehensión de 3.929 bolivianos y extranjeros.
"Los miembros de la Felcnsecuestraron, además, 800.684 libras de hoja de coca que estaban siendo desviadas a fines ilícitos", complementó.
ERRADICACIÓN
El jefe del Comando Estratégico Operacional (CEO), Renán Rodríguez, informó ayer que en lo que va del año se erradicó un total de 7.236 hectáreas de coca excedentaria en el país, de las cuales 733 se encontraban en parques nacionales.
