Más de 150 trabajadores bolivianos no pueden regresar a Bolivia porque no les pagan remuneraciones por su trabajo hecho para la empresa EMI Chile, que se declaró en quiebra, informó ayer la Confederación Minera del país vecino (Confemin).
Según esta entidad, la empresa EMI Chile es una filial de la firma EMI Bolivia, que fue subcontratada por la empresa InterChile, para trabajar en el “megaproyecto” eléctrico Cardones-Polpaico, que consiste en la implementación de una línea de transmisión eléctrica de alto voltaje en una extensión de 753 kilómetros.
La empresa boliviana contrató a más de 200 trabajadores de diferentes partes de Latinoamérica, los cuales se han visto afectados por la declaración de quiebra de la misma, entre ellos compatriotas que no pueden volver a su país.
Según la Confederación, esta situación tiene a los bolivianos en “completo desamparo”, por lo que han tenido a que recurrir a diversas agrupaciones chilenas para poder alimentarse y tener un techo bajo el cual hacer frente a las frías temperaturas del norte de Chile.
