El ministro de Gobierno, Carlos Romero, acusó ayer a la dirigencia de los Asociación Departamental de Productores de Coca de La Paz (Adepcoca) de pretender confrontar a los cultivadores de la hoja verde de los Yungas con los del Trópico de Cochabamba.
"Hay un interés político, primero de aparecer en los medios de comunicación y promover el conflicto y segundo, nos parece muy peligroso el que quiera confrontar a los Yungas con el Chapare", advirtió sobre las declaraciones del representante de ese sector, Franklin Gutiérrez.
El dirigente desafió a un debate al presidente Evo Morales, ratificó que la coca del Chapare va al narcotráfico y anunció una demanda internacional contra la norma que estipula hasta 22.000 hectáreas legales en el país.
"Pretender inviabilizar la aplicación de la ley de la coca, mediante recursos legales o confrontando a los campesinos de los Yungas con el Chapare, es reivindicar lo que fue el 'plan dignidad'", dijo.
