El vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera, ratificó que el presidente Evo Morales buscará la reelección en los comicios de 2019 y que él no será su compañero en la fórmula de la candidatura porque se dedicará a formar nuevos dirigentes, según una entrevista publicada ayer por un diario nacional.
Respecto a la posibilidad de revisar su decisión de no acompañar a Morales como candidato a la vicepresidencia, García Linera reiteró al matutino que su posición se mantiene, pese a que el mandatario lo ha señalado como imprescindible para el oficialismo.
"No me postularé con Evo, ya lo he dicho hace dos años y no tengo por qué cambiar. No es noticia, lo reafirmo. Acompañaré a Evo, por supuesto, pero quiero hacerlo desde otro lugar. En un lugar en el que mi aporte sea más útil", manifestó el vicepresidente.
Explicó que su objetivo "será formar cuadros", nuevos grupos de jóvenes, que son los que comienzan a dirigir el país y que deben mantener el proceso iniciado por Morales en los siguientes 20 años.
El segundo mandatario defendió que Morales tiene el derecho constitucional a postular nuevamente "dejando que el pueblo sea el que tome la decisión con su voto" y porque "representa a los pobres, a la gente sencilla, a la gente humilde".
DECISIÓN DE EVO
Morales gobierna Bolivia desde 2006 y su decisión es presentarse como candidato a los comisios de 2019 que, de ganar, le permitiría un cuarto mandato para gobernar hasta 2025.
El oficialismo argumenta que debe respetarse el derecho de Morales a ser elegido y el del pueblo a elegirlo, tomando en cuenta el artículo 23 de la Convención Americana de los Derechos Humanos.
El vicepresidente expresó su confianza en que la argumentación presentada ante el Tribunal Constitucional Plurinacional para pedir el aval a la nueva postulación de Morales es "muy sólida y contundente, fuerte".
El tribunal emitirá su fallo en diciembre, antes de que sus siete magistrados concluyan su gestión de seis años.
García Linera también dijo que el oficialismo tiene "cuatro o cinco opciones" para conseguir la habilitación de Morales como candidato, entre ellas por medio de reformas constitucionales desde el Parlamento e incluso con una nueva Asamblea Constituyente.
