El fiscal general del Estado, Ramiro Guerrero Peñaranda, informó ayer miércoles que en los últimos cinco años el Ministerio Público recibió 998 denuncias contra funcionarios judiciales, de las cuales, 32 jueces y tres fiscales fueron detenidos preventivamente por corrupción e incumplimiento de deberes, entre otros delitos.
Guerrero dio a conocer esos datos en el marco de un informe que presentó ante la comisión de Gobierno de la Cámara de Diputados, respecto a la situación de jueces y fiscales procesados, y destituidos.
"Hemos tenido 998 denuncias en cinco años, y de estos tenemos con detención preventiva a 32 jueces y tres fiscales", precisó en un contacto con los periodistas, tras ese informe.
CERO TOLERANCIA
Guerrero explicó que esos fiscales fueron detenidos después que se evidenció que incurrieron en hechos de corrupción, como el caso de los fiscales Humberto Quispe, Ángelo Sarabia y otros fiscales departamentales de Oruro, que cobraban a los litigantes para aprobar resoluciones favorables.
"Nosotros no vamos a tolerar actos de corrupción en el Ministerio Público. Por eso, nosotros no tardamos en procesos de denuncias, sino que tomamos decisiones inmediatas para evitar que sigan existiendo malos funcionarios", subrayó el fiscal general.
