Roberto de la Cruz acusó ayer al Gobierno porque no fueron extraditados de Estados Unidos el expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada y al exministro de Defensa, Carlos Sánchez Berzaín, principales responsables, según el Ministerio Público, de la crisis del Gas que terminó con la muerte de 60 personas.
“La responsabilidad es del Gobierno que no ha demostrado voluntad política para que Sánchez de Lozada y Sánchez Berzaín sean extraditados”, declaró De la Cruz.
El 2003, al menos, 60 personas murieron y 400 resultaron heridas con lesiones gravísimas, graves y leves como consecuencia de la intervención militar en las movilizaciones que protagonizaron las organizaciones y la ciudadanía de El Alto. Hasta la fecha, 15 personas fallecieron.
