Los padres de un menor que fue asesinado y luego enterrado en cercanías a la población de Sorata (La Paz) fueron enviados a centros penitenciarios con detención preventiva, según informó ayer martes el fiscal del caso, Josué Pinto.
El hombre fue enviado al penal de Chonchocoro y la mujer, al centro de orientación femenina de Obrajes. El menor tenía cuatro años y su cuerpo apenas fue encontrado porque estaba en un sitio de difícil acceso.
Ambos son procesados bajo la figura penal de infanticidio e incurrieron en contradicciones sobre el hecho. Primero dijeron que había fallecido en otro lado y que lo llevaron a enterrar, pero después afirmaron que el niño sufría muchos desmayos y decidieron acabar con su "sufrimiento", según radio Fides.
"Las personas asesinas del niño utilizaron un mandil para ahorcarlo y después lo metieron a una bolsa azul tipo saquillo, y lo enterraron en una población cercana a Sorata en las faldas de un cerro", explicó el investigador.
