El exdirigente campesino, Felipe Quispe "El Mallku", que impulsa la protesta de la población de Achacachi, se abrió ayer al diálogo con el Gobierno para solucionar el conflicto de ese municipio, pero con la mediación de la Iglesia católica.
"Nosotros no somos locos para estar en el bloqueo, hace tiempo estamos pidiendo diálogo con el Gobierno, que es sordo y no escucha, y ahora hemos pedido a la Iglesia (católica) para que se ponga como árbitro y convoque al Gobierno porque nosotros estamos dispuestos entrar al proceso de pacificación", dijo Quispe a ANF.
Asimismo, en su intención de acabar con el conflicto, se mostró predispuesto a negociar con ministros y no con el presidente Evo Morales, como al principio los manifestantes solicitaban.
"Que sea el ministro de la Presidencia, René Martínez, el ministro de Justicia (Héctor Arce) y el de Economía (Mario Guillén), bastaría tres ministros", remarcó.
Horas antes, el obispo de la Diócesis de la ciudad de El Alto, monseñor Eugenio Scarpellini, se ofreció como mediador para solucionar el conflicto, que fue reactivado el 22 de agosto con un bloqueo indefinido de caminos, en demanda de la renuncia del alcalde Édgar Ramos y la liberación de los tres vecinos detenidos por los hechos de violencia ocurridos en febrero.
