El ministro de Gobierno, Carlos Romero, reconoció ayer que durante muchos años la Dirección General de Registro, Control y Administración de Bienes Incautados (Dircabi) ha mostrado signos de mucha corrupción en la administración de los bienes incautados al narcotráfico.
Resaltó que recién durante su gestión se trabajó para transparentar Dircabi.
Destacó que dos grandes casos se han denunciado ante la justicia, una relacionada con el ciudadano estadounidense Jacob Ostreicher, donde se descubrió que jueces y fiscales estaban implicados en hechos de corrupción.
El segundo caso más destacado refiere que funcionarios de Dircabi incurrieron en ilícitos al vender, alquilar o dar otros usos irregulares a bienes incautados al narcotráfico.
