DENUNCIA
Bolivia denunció el hecho ante los ministros de Justicia del Mercosur, reunidos en Buenos Aires, Argentina, hasta el viernes 9 de junio.
El ministro de Justicia, Héctor Arce, denunció ayer que los nueve bolivianos detenidos en la frontera con Chile fueron sometidos con violencia, golpes y disparos y aseguró que los carabineros del vecino país cometieron "un acto de tortura que no se admite ni siquiera en una situación de guerra".
Informó que según las declaraciones que los bolivianos prestaron durante dos días ante la Fiscalía chilena fueron "reducidos con una violencia y detalló que, cuando estaban sometidos en el suelo, los carabineros chilenos "dispararon a derecha e izquierda cerca de sus oídos y eso no se admite ni siquiera en estado de guerra".
"Los han reducido, los han obligado a hincarse, les han dado culatazos en la cara y en la cabeza, los han enmanillado en el suelo y cuando estaban enmanillados en el suelo, según las declaraciones (de los detenidos), han disparado a derecha e izquierda cerca de sus oídos", manifestó.
Los siete funcionarios de aduanas y dos efectivos militares prestan declaraciones dentro del procedimiento abreviado al que están sometidos en instancias judiciales chilenas.
"(No se admitirá) ningún reconocimiento de responsabilidad mucho menos de culpabilidad, jamás nos vamos a declarar culpables de algo que no hemos hecho. Y digo nos vamos porque somos nosotros, el Estado, el gobierno, el pueblo", aseguró el ministro.
Según Arce, el proceso instaurado contra los ciudadanos bolivianos evidencia "la actitud agresiva de los funcionarios chilenos hacia Bolivia". Insistió que ese incidente "debió ser resuelto en la frontera y jamás debió ser judicializado" y recordó que en varias oportunidades Bolivia cooperó con "la devolución de carabineros y civiles" involucrados en incidentes en zonas fronterizas.
El titular del ministerio de Justicia aseguró que al forzar un acto judicial y "sancionar indebidamente a personas que solo cumplían con su deber, "tarde o temprano le va a generar un grave descrédito" a Chile.
"Ya no es pues el país modelo, no es la Suiza de Sudamérica, ya no es el país que tiene la mejor diplomacia, es un país agresivo que tiene que alzar la voz para tratar de hacerse entender y que encuentra el rechazo de la comunidad internacional".
