DESPLAZAMIENTO
En la frontera con Chile, a lo largo de 800 km, las FF.AA. tienen unos 2.500 soldados en las dos divisiones de la zona, según el Gobierno
"En la frontera de Chile hay un problema de seguridad nacional. Hay zonas rojas donde la fuerzas de la aduana, policiales y de los militares no pueden entrar". Así afirmó el ministro de Defensa, Reymi Ferreira en una entrevista con Patria Nueva.
Según Ferreira, los incidentes en el límite provocados por los lugareños son violentos porque las turbas rodean a los agentes e incluso hubo un caso en el que veinte personas rociaron con gasolina a un aduanero y le intentaron prender fuego, aunque huyó.
Además, los contrabandistas contratan maquinaria para abrir caminos, poner trancas, usan drones para la vigilancia y teléfonos satelitales, por lo que el Gobierno boliviano decidió enviar a la zona refuerzos "con capacidad operativa y disciplina".
La fuerza de elite destinada originalmente a la frontera era de medio centenar de agentes, pero ahora solo 15 uniformados apoyan la lucha contra el comercio ilegal de mercancías con patrullas móviles, armas de reglamento y material
