La Asociación de Magistrados y Jueces de Bolivia (Amabol) declaró ayer estado de emergencia ante el anuncio de cesación de más de un centenar de jueces y vocales del país por supuestas denuncias de corrupción y retardación de justicia e instruyó a sus filiales reunirse en asambleas para analizar medidas de presión.
Ayer, varias asociaciones distritales convocaron a asambleas para analizar el Reglamento de Autoridades Judiciales en Ejercicio del Estado Plurinacional que el pasado viernes habría aprobado la sala plena del Consejo de la Magistratura.
El presidente nacional de Amabol, David Rosales, dio a conocer la declaratoria de estado de emergencia porque según conocieron de manera extraoficial el reglamento daría vía libre a la suspensión del cargo de jueces y vocales que tienen denuncias en el Ministerio Público o enfrentan procesos disciplinarios, informó Correo del Sur.
